ropa marita rial

Hola, mamis,

¿Cuántas veces, de niñas, habéis intentado sentiros especiales con un simple movimiento de caderas, a izquierda y derecha, haciendo girar una simple falda plisada de colegio, mientras dejabais volar vuestra imaginación? ¿Verdad que os viene la imagen a la cabeza, e incluso el posterior mareo, ya en el suelo, por haber cerrado los ojos mientras dabais vueltas y vueltas?

Desde COQUETA nos gusta imaginar que todas las mujeres, a pesar del paso del tiempo, seguís llevando dentro de vosotras a esa niña interior, única, espontánea y feliz, como debería haber sido toda infancia que se precie de serlo. Pues bien, recordad que donde está nuestro pensamiento, en ese preciso y fugaz instante, está nuestra realidad y que nuestra niña interior se ha ido conformando gracias a esas princesas de un reino imaginario en el que sentíamos volar con nuestros vestidos de vuelo , dando vueltas con los ojos cerrados y las mariposas en el estómago, las mismas que descubrimos en nuestras pequeñas cuando las vestimos de princesitas con vestidos de vuelo, y no pasan más que unos minutos para ver cómo estos pueden dar alas a sus deseos, llevándolas a ese reino imaginario donde todo es posible…

VESTIDOS CON VUELO AÑOS 50

Vestido de vuelo estilo años 50

Vestidos de vuelo estilo años 50

¿Sabéis que la historia de los vestidos de vuelo ha pasado por muchas fases? Algunas de estas, asociadas a la idea que hemos sufrido solo las mujeres de que “Para ser bella hay que ver las estrellas”, referida al sacrificio de llevar almidonadas faldas en los vestidos, o capas y capas de enaguas, incluso de crinolina, con seis aros de acero flexible que, en “La Belle Époque”, lograban redondear el contorno de aquellas, buscando una extravagancia que hoy nos resultaría ostentosa. Con el tiempo, de esta ostentación se fue pasando, progresivamente, a la practicidad de faldas más cortas , hasta llegar a los vestidos de los años 40 y 50, en los que se eligió el vestido de vuelo para sacar al exterior la feminidad de las mujeres (imposible olvidar la imagen de Marilyn Monroe dando alas a aquel vestido blanco), feminidad recuperada desde el 2008 en la llamada moda pin up, con vestidos de vuelo muy naturales y que permiten diversos cortes, con los que sabemos que nuestras pequeñas siguen identificándose cuando quieren estar especialmente guapas.

Pues sí, amigas, le hemos dado la vuelta al dicho, y de “ver las estrellas” nada; hacer que vuestras niñas se sientan como tales es nuestro objetivo; por eso, en nuestra tienda on line también tenemos vestidos cortos de vuelo en esta temporada de otoño-invierno, vaporosos y confortables, de diversos talles, cálidas telas, amplitud de vuelo y múltiples posibilidades, esta vez para nuestras princesas:

Cuando elegimos un vestido para nuestras niñas, no podemos olvidar la importancia de la tela, tanto por su calidad, como por su grosor, dependiendo de la estación y el clima que estemos viviendo, o el color, siempre adecuado a la tez de las niñas y a sus gustos, pues ellas también pueden sentirse más cómodas con unos colores que con otros. Aunque, para no pecar de ingenuas, desde COQUETA os aconsejamos que, después de hacer una pequeña selección, deis a vuestras hijas la oportunidad de elegir entre varias opciones de firmas, colores y confección porque los querrán todos…No en vano, a sus ojos, cualquiera de nuestras prendas de vuelo convierten en estrellas del baile a unas niñas que todavía sueñan con aquello que quieran ser, dejando volar su imaginación…

Tipos de vestido de vuelo

Tipos de vestido de vuelo

Tipos de vestidos de vuelo

¿De talle alto o talle bajo? ¿Con atrevidos combinados o sutiles y sencillos detalles en contraposición? ¿De telas lisas, cuadros, lunares, flores o incluso pata de gallos? ¿Con canesú, volantes o tiras bordadas? En nuestra sección de VESTIDOS DE VUELO podréis encontrar todas estas posibilidades, y algunas más, pero siempre con un punto en común: la superposición de texturas, bien a través de pequeños detalles, como lazos o tiras bordadas, o amplios contrastes en diferentes telas, con la calidad de confección de nuestras prestigiosas marcas. Además, tenemos elementos que combinan perfectamente con este tipo de prenda, a juego en texturas, colores y confección, desde pinzas de amplios lazos o elaboradas flores, pasando por gorritos que nos recuerdan aquella “Casa de la pradera”, en versión chic, para las más pequeñas, hasta maravillosas diademas que, no por lucir más, sujetan menos.

Vestidos de vuelo clásicos o sencillos 

¿Tenéis una línea más clásica y sencilla? Os preguntaréis algunas mamis. En ese caso nuestros vestidos de talle alto coinciden en destacar los pequeños detalles en conjunción total con el color y la confección del vestido; tal es el caso del modelo Cassandra, de la firma Belcoquet, con contrastes en lazo, cuello, bajo y mangas, o el modelo 2248, Dolce Petit, cuya originalidad estriba en los detalles de los lazos, o el básico 2133, de Marita Rial, en mostaza y con amplio lazo y tiras bordadas blancas sobre pequeña pata de gallo. Otras veces son sobrefaldas sencillas, en línea o en contraste de color, las que consiguen esa superposición de texturas, como la del modelo Marsella, de la firma Ocarina, de aspecto colegial y con una sencillez que solo rompen los pequeños detalles como las bastitas del pecho y los lacitos en cuello y mangas.

La superposición de volantes otorga a los vestidos algo más de complejidad, pero también permite destacar el estampado sobre el liso y el juego de colores; tal es el caso de los modelos Zeus y Vesta, de Belcoquet, original el primero por su falda con peto superpuesta y el segundo por el contraste de texturas y colores en terminaciones rizadas de falda y manga, sobre fondo estampado. Capítulo aparte merecen, entre otros, el modelo bordado 2100, de Marita Rial, también en talle bajo, y el 2272, de Dolcepetit, el mejor valorado en precio-calidad por vosotras.

tallaje alto en los vestidos de vuelo

tallajes en los vestidos de vuelo

¿Y si la niña luce mejor el talle bajo o prefiere combinaciones más complejas? Aquí la variedad es la misma, e incluso algunos de los modelos anteriores permiten esta posibilidad, por lo que destacamos solamente dos creaciones especiales: las que recuerdan al mundo de la realeza, como muestra la maravillosa superposición del modelo 2132, de la colección Mostaza, de Marita Rial, que simula una pseudochaqueta entallada acabada en volante, o la elegancia y ternura que transmiten otros, como el modelo Apolo, de Belcoquet, tanto en el corte como en el grácil estampado…para comérsela a besos, antes de dejarla volar sola…

Desde COQUETA, con nuestros maravillosos vestidos de vuelo hemos querido dar alas para volar, bailar… sentir la magia de la niña que ahora se sabe princesa, con la esperanza de que nunca pierda esa niña interior que siempre ha de llevar dentro…la que toda mami quiere para su pequeña…¿No estáis de acuerdo?

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